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Empieza aquí

Si es tu primera vez aquí, esta página es el mapa. Soy Lorena y escribo sobre fe cristiana para gente que se hace preguntas serias: las que uno no siempre se atreve a decir en voz alta en un grupo pequeño. No vas a encontrar respuestas de tres líneas ni frases motivacionales; vas a encontrar textos largos que se toman en serio la Biblia y también tu duda.

un camino entre olivos al atardecer

En lugar de mandarte a un menú de categorías, prefiero organizarlo como llega la gente: por situación. Busca abajo la frase que más se parezca a tu momento y entra por ahí.

Si dudas de si Dios existe

Dudar no te descalifica. La duda honesta es la que busca respuestas, y hay más material serio del que imaginas para examinarla. El problema es que casi nadie te enseña dónde buscarlo, y terminas eligiendo entre callarte o fingir una seguridad que no tienes.

Para eso reuní una sección completa sobre las razones intelectuales que sostienen la fe cristiana y las objeciones más fuertes en su contra. Ahí trato el origen del universo, la fiabilidad histórica de los evangelios y la pregunta que más duele, que es la del sufrimiento. Si tu duda no es filosófica sino textual, o sea, si lo que te frena son pasajes de la Biblia que parecen contradictorios o directamente extraños, entra mejor por los pasajes difíciles que casi nadie explica desde el púlpito.

Si no sabes por dónde agarrar la Biblia

Empieza por un evangelio y por un método, no por Génesis 1 con la intención de llegar a Apocalipsis. La mayoría de la gente que abandona la lectura no lo hace por falta de ganas: lo hace porque se estrella en Levítico y concluye que esto no es para ella.

Si ese es tu caso, el punto de partida obvio es la guía donde explico cómo leer la Biblia entendiendo lo que lees, con un plan realista. Y cuando ya estés leyendo, aparece la siguiente pregunta, que es de las que más me escriben: cómo distinguir la voz de Dios de tus propias ganas. La trabajé entera en un artículo sobre discernimiento con criterios concretos para no confundir impulso con dirección.

Si perdiste a alguien

Lo primero: no tienes que estar bien todavía. El duelo cristiano no consiste en saltarse el dolor porque hay esperanza; consiste en llorar sabiendo que la muerte no tiene la última palabra. Pablo lo dice con una precisión que me sostuvo en su momento: que no os entristezcáis como los que no tienen esperanza (1 Tesalonicenses 4:13). No dice que no te entristezcas.

Si lo que necesitas ahora mismo es una respuesta clara, empieza por el artículo que explica qué pasa exactamente cuando una persona muere según la Biblia. Y si te quedaste con más preguntas, sobre el cielo, el estado intermedio, la resurrección o si volveremos a reconocernos, todo eso está reunido en la sección de muerte y eternidad. Cerca de ahí está también lo que escribí sobre profecía y fin de los tiempos, útil si lo que te inquieta no es tanto tu muerte como hacia dónde va todo esto.

Si tu relación está en crisis

Depende de en qué punto estés, y por eso separé el tema en tres. Si estás de novia y no sabes si esa relación va hacia algún lado, entra por lo que he escrito sobre noviazgo cristiano y las decisiones que conviene tomar antes de comprometerse, incluidas las incómodas sobre límites físicos y señales de alarma.

Si ya estás casada y lo que se apagó es la conexión o la intimidad, el lugar es la sección sobre matrimonio y sexualidad, donde hablo sin rodeos de lo que en la iglesia se menciona a medias. Y si lo que estás viviendo es más grave, una separación, una traición, o una relación familiar que llevas años cargando, entra por divorcio, perdón y relaciones difíciles. Ahí trato el perdón sin convertirlo en una orden de volver a exponerte.

Si estás criando hijos

Criar en la fe es mucho menos glamoroso de lo que suena y mucho más cotidiano. No se juega en el devocional familiar perfecto, se juega en cómo respondes a las siete de la mañana cuando nadie encuentra los zapatos. Y se juega también en qué haces cuando tu hijo pregunta algo que tú tampoco tienes resuelto.

Todo lo que tengo sobre eso está en la sección de crianza cristiana, con disciplina, límites y cómo responder las preguntas difíciles de los niños. Si además vienes cansada de comparar tu casa con la de otras familias, empieza por ahí antes que por cualquier otra cosa.

Si sientes ansiedad

No estás fallando espiritualmente. La ansiedad no mide tu fe, y nadie aquí te va a decir que ores más para que se te quite. Lo que sí puedo darte es material que toma en serio lo que sientes y lo pone al lado de la Escritura sin exigirte que finjas estar bien.

El texto directo es el que escribí sobre la ansiedad vista desde la Biblia, incluyendo cuándo conviene buscar ayuda profesional. Y si la ansiedad viene acompañada de preguntas sobre quién eres, sobre tu cuerpo o sobre por qué te cuesta tanto decir que no, el recorrido completo está en la sección de emociones y fe, que reúne identidad, autoaceptación y límites sanos.

Si no sabes qué hacer con tu vida

La pregunta del propósito casi nunca llega sola: llega junto con la del dinero, la del trabajo y la de si estás perdiendo el tiempo. Por eso agrupé esos temas en dinero y propósito, donde trato si la riqueza es pecado, dónde empieza la codicia y cómo ponerte metas sin sentir que te adelantas a Dios. Es la sección para ti si estás en una encrucijada de carrera o si el sueldo se te volvió el termómetro de si vales.

Cómo aprovechar el blog

Lee un artículo completo antes de saltar al siguiente. Están escritos largos a propósito, porque las preguntas que tratamos aquí no se resuelven en un párrafo, y cada uno termina llevándote a los textos relacionados. Si algo te queda dando vueltas, escríbeme: buena parte de lo que publico nació de un mensaje de alguien que preguntó algo que yo no había pensado.