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Posturas cristianas sobre la creación y la evolución

agosto 7, 2026
Posturas cristianas sobre la creación y la evolución

Las posturas cristianas sobre la creación y la evolución son cuatro: el creacionismo de tierra joven, el creacionismo de tierra antigua o teoría del día-era, el diseño inteligente y la evolución teísta. Las cuatro afirman que Dios es el Creador; lo que las separa es cuánto tiempo y qué mecanismo creen que Él usó.

Conocer solo la caricatura de la postura contraria es la manera más rápida de perder una conversación. Por eso aquí vas a encontrar cada una con su base bíblica, su argumento más fuerte y su punto débil, sin adornos y sin descalificaciones. Al final vas a poder decir con precisión qué sostienes y por qué, y también qué sostiene el hermano que piensa distinto.

Cuáles son las posturas cristianas sobre la creación y la evolución

¿Cuáles son las posturas cristianas sobre la creación y la evolución?

Son cuatro grandes familias de interpretación, y conviene decir de entrada lo que tienen en común. Ninguna niega que Dios creó. Ninguna niega que la Escritura es palabra de Dios. Ninguna afirma que el universo se hizo solo. La discusión no es sobre el autor; es sobre el calendario y el procedimiento.

Eso importa porque en muchas iglesias el tema se presenta como si hubiera una postura cristiana y tres postizos. La historia de la iglesia no respalda esa lectura. Agustín de Hipona, en el siglo V, escribió en La interpretación literal del Génesis que discutir con ignorancia sobre el mundo natural delante de quien lo estudia hace daño a la fe. Y advirtió contra imponer al texto una lectura que después haya que retirar con vergüenza.

Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

Hebreos 11:3 (RV1960)

El escritor de Hebreos redactó esa frase para creyentes judíos presionados a volver atrás, y la puso en el capítulo donde repasa a los que confiaron sin ver el cumplimiento. Fíjate en el verbo: entendemos. No dice “suponemos”. La afirmación que une a las cuatro posturas está ahí: lo visible procede de una palabra, no de un accidente.

Creacionismo de tierra joven: base bíblica y punto débil

Creacionismo de tierra joven: base bíblica y punto débil

Sostiene que los seis días de Génesis 1 son días de veinticuatro horas, que la creación ocurrió hace unos miles de años y que las formas de vida fueron creadas directamente, sin descendencia común. Es la postura mayoritaria en el mundo evangélico hispanohablante y la que defienden organizaciones como Answers in Genesis y el Institute for Creation Research.

Su base textual: la palabra yom y el cuarto mandamiento

Su base es sólida y hay que reconocerla. Cada día del capítulo se cierra con la fórmula “y fue la tarde y la mañana” (Génesis 1:5, 8, 13, 19, 23, 31), y la palabra hebrea yom, cuando aparece acompañada de un número ordinal en el resto del Antiguo Testamento, significa casi siempre un día común de veinticuatro horas.

Su segundo apoyo es el cuarto mandamiento. Dios fundamenta el descanso semanal de Israel en el patrón de la semana de la creación: “porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día” (Éxodo 20:11). El argumento es directo: si los días fueran eras de millones de años, la analogía con la semana laboral del israelita se rompe.

Añaden un argumento teológico de peso, y es el que más conviene entender. Si hubo muerte, enfermedad y depredación durante millones de años antes de Adán, entonces la muerte no entró en el mundo por el pecado, y eso choca con Pablo: “por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte” (Romanos 5:12). Para esta postura, un mundo con cementerios anteriores a la caída no encaja con “y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera” (Génesis 1:31).

Su punto débil: el frente de las dataciones

Debe explicar de otro modo las dataciones radiométricas de rocas, la luz de galaxias situadas a millones de años luz, los núcleos de hielo con decenas de miles de bandas anuales y la secuencia del registro fósil. Sus defensores responden con modelos de física alternativa, con la reorganización geológica producida por el diluvio y con el argumento de la apariencia de edad: un mundo creado maduro se vería antiguo desde el primer día.

Es una respuesta coherente internamente. Su dificultad es que resulta difícil de contrastar, porque cualquier dato de antigüedad puede reinterpretarse como apariencia. Esa es la objeción que más recibe, y viene tanto de científicos no creyentes como de creyentes que trabajan en geología.

Creacionismo de tierra antigua o teoría del día-era

Sostiene que el universo tiene la antigüedad que indican las mediciones, que los días de Génesis representan etapas largas y que Dios intervino de manera directa en momentos clave, incluida la creación del ser humano. Su representante más conocido es el astrofísico Hugh Ross y su organización Reasons to Believe.

Su base: yom también significa una etapa

El argumento es lingüístico. Yom en hebreo cubre varios sentidos: la parte iluminada del día, el día de veinticuatro horas y un período indefinido. El propio Génesis lo usa en ese último sentido dos capítulos después, cuando resume la semana entera como “el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos” (Génesis 2:4).

Suman un detalle que suele pasar desapercibido. Los seis primeros días llevan la fórmula “y fue la tarde y la mañana”; el séptimo no la lleva. Hebreos retoma ese reposo como algo abierto todavía: “porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día… queda un reposo para el pueblo de Dios” (Hebreos 4:4, 9). Si el séptimo día sigue corriendo, argumentan, los días de Génesis no son unidades de reloj.

Su punto débil: la secuencia no calza sin ajustes

Si los días son eras sucesivas, el orden de Génesis 1 no coincide con el orden que reconstruye la geología. En el texto, las plantas con semilla aparecen en el tercer día, antes de que el sol quede establecido como lumbrera en el cuarto. Sus defensores explican que el cuarto día describe el momento en que las lumbreras se hicieron visibles desde la superficie terrestre, no su origen.

La explicación funciona, pero exige una lectura que el texto no pide por sí solo. Y arrastra la misma dificultad teológica que señalan los de tierra joven: si hubo eras largas antes de Adán, hubo muerte antes del pecado. La respuesta habitual es que Romanos 5:12 habla de la muerte humana y espiritual, no de la muerte animal.

Diseño inteligente: qué afirma y qué no

Diseño inteligente: qué afirma y qué no

El diseño inteligente no es propiamente una lectura de Génesis, sino un argumento: que ciertas estructuras de los seres vivos y ciertas constantes del universo se explican mejor por una causa inteligente que por procesos no dirigidos. Por eso puede convivir con la postura de tierra joven o con la de tierra antigua; es una capa distinta de la discusión.

Sus autores más citados son el bioquímico Michael Behe, que en 1996 propuso el concepto de complejidad irreducible en La caja negra de Darwin, y el matemático William Dembski. Sus ejemplos clásicos son sistemas biológicos cuyas piezas parecen inútiles por separado, como el flagelo bacteriano o la cascada de la coagulación sanguínea.

Su fuerza está en que trabaja con la inferencia a la mejor explicación, que es como razonamos todos los días. Si encuentras un reloj funcionando en la arena, no concluyes que el oleaje lo ensambló. Y conecta con lo que el salmista declaró siglos antes de cualquier microscopio: “los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Salmo 19:1). David escribe eso como rey de un pueblo agrícola que leía el cielo cada noche; para él la observación del mundo y la adoración eran el mismo acto.

Sus dos puntos débiles, uno científico y otro teológico

El científico es que la comunidad académica mayoritaria no lo acepta como programa de investigación, porque le cuesta generar predicciones contrastables. Varios de sus ejemplos de sistemas irreducibles han recibido explicaciones evolutivas parciales desde los años noventa, y eso obliga al argumento a retroceder a ejemplos nuevos.

El teológico es más sutil y merece atención. Si el argumento descansa en lo que la ciencia todavía no explica, cada explicación nueva le quita terreno a Dios. La Escritura no presenta a Dios como el responsable de los huecos del conocimiento, sino como el sostenedor de todo, incluido lo que sí entendemos: “y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten” (Colosenses 1:17). Pablo escribe eso a una iglesia tentada por una espiritualidad que fragmentaba el mundo entre lo espiritual y lo material.

Evolución teísta o creación evolutiva

Sostiene que Dios creó y que el proceso evolutivo, incluida la descendencia común, fue el medio que Él usó y sostiene. Su representante más citado es Francis Collins, el genetista que dirigió el Proyecto Genoma Humano y llegó a la fe cristiana desde el ateísmo. Collins escribió El lenguaje de Dios y fundó en 2007 la fundación BioLogos.

Su base: Dios obra a través de procesos ordinarios

Su argumento bíblico es que Génesis afirma la autoría y no el mecanismo, y que la Escritura atribuye a Dios cosas que además tienen una explicación natural completa. Jesús dice que el Padre “hace salir su sol sobre malos y buenos, y que llueve sobre justos e injustos” (Mateo 5:45), y nadie entiende que la meteorología anule esa afirmación.

El caso más claro es el del salmista: “porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre” (Salmo 139:13). Cada persona se forma por un proceso embriológico que hoy se describe célula por célula, y aun así el texto lo atribuye a Dios sin conflicto. La evolución teísta aplica esa misma lógica a los orígenes.

Su punto débil: qué queda de Adán

Este es el punto que más discusión provoca, y no es honesto minimizarlo. Si la humanidad surgió de una población y no de una pareja creada directamente, ¿qué queda de Adán como persona histórica, de la caída como evento y del argumento de Pablo? Porque Pablo construye la salvación sobre un paralelo entre dos hombres representativos: “porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados” (1 Corintios 15:22).

Sus defensores proponen distintas salidas: un Adán histórico elegido dentro de una población, un Adán federal que representa sin ser el único, o una lectura arquetípica. Ninguna ha logrado consenso, y varias reciben la objeción de que debilitan la simetría que Pablo necesita. Ese punto lo trabajé aparte en el estudio sobre si existieron Adán y Eva literalmente.

Qué postura sobre la creación es la correcta

¿Qué postura sobre la creación es la correcta?

La Escritura no obliga a elegir una de las cuatro, porque no responde la pregunta del mecanismo. Lo que sí exige es sostener tres afirmaciones: que Dios creó con intención, que el ser humano lleva su imagen (Génesis 1:27) y que Adán sostiene el argumento de Pablo sobre Cristo. Una postura que conserva esas tres está dentro del terreno cristiano, aunque a ti te parezca equivocada.

Lo que ninguna de las cuatro puede admitir es el naturalismo filosófico, la afirmación de que la materia y sus leyes son todo lo que existe. Esa no es una conclusión de laboratorio; es una postura sobre la realidad completa, y la desarrollé en el estudio principal sobre evolución vs creación y qué dice la Biblia.

Y hay una instrucción de Pablo que aplica directo aquí: “recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones” (Romanos 14:1). La escribió a una iglesia partida por asuntos de comida y de días festivos, con dos bandos que se despreciaban. No le dio la razón a ninguno; les mandó recibirse.

Preguntas frecuentes sobre las posturas cristianas sobre la creación y la evolución

¿Cuál es la diferencia entre creacionismo de tierra joven y de tierra antigua?

La edad y la duración de los días. El de tierra joven lee los seis días como días de veinticuatro horas y sitúa la creación hace unos miles de años, apoyado en la fórmula “y fue la tarde y la mañana” y en Éxodo 20:11. El de tierra antigua lee los días como etapas largas, apoyado en que yom también significa un período indefinido y en que Génesis 2:4 llama “día” a la semana completa. Ambos afirman que Dios creó directamente al ser humano.

¿El diseño inteligente es lo mismo que el creacionismo?

No. El creacionismo parte de un texto bíblico y lo interpreta. El diseño inteligente parte de datos del mundo natural y argumenta que una causa inteligente los explica mejor que procesos no dirigidos, sin nombrar a esa causa ni citar Génesis. Por eso hay defensores del diseño inteligente que sostienen una tierra antigua y otros una tierra joven, y también participantes no cristianos.

¿La evolución teísta es una postura cristiana?

Lo es mientras conserve que Dios creó con intención, que el ser humano lleva su imagen y que Adán sostiene el argumento de Romanos 5:12-19. Cristianos que la sostienen incluyen a Francis Collins y a los investigadores de BioLogos. Quienes la rechazan lo hacen sobre todo por la dificultad de encajar un Adán histórico, y esa objeción es la más seria que enfrenta.

¿Qué postura enseñaron los padres de la iglesia?

No hubo una sola. Basilio de Cesarea, en el siglo IV, defendió días literales en sus Homilías sobre el Hexamerón. Orígenes y Agustín leyeron la semana de la creación de manera no cronológica; Agustín llegó a proponer que Dios creó todo en un instante y que el relato de seis días es un orden pedagógico. La discusión sobre la duración de los días es anterior a Darwin por más de mil quinientos años.

Lo que puedes hacer hoy

Toma una hoja y escribe las cuatro posturas en cuatro filas. Al lado de cada una, dos columnas: su argumento más fuerte y su dificultad mayor. Hazlo sin mirar este artículo. Lo que no puedas llenar es exactamente lo que todavía no entiendes de la postura que rechazas, y ahí es donde una conversación se te va a caer.

Después haz un ejercicio incómodo: escribe en una frase la mejor versión de la postura que menos te convence, tan bien redactada que quien la sostiene diría que sí, que eso es lo que cree. Si no puedes, todavía no estás discutiendo con la postura; estás discutiendo con una caricatura.

Una pregunta para esta semana: ¿cuál de estas cuatro posturas sostienes porque estudiaste el texto, y cuál rechazas solo porque nunca te la explicó nadie que la creyera? Si esto te sirvió, compártelo con alguien que esté atravesando esa duda en silencio.

Sigue estudiando: continúa con evolución vs creación: qué dice la Biblia y con cuántos años tiene la Tierra según la Biblia.