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¿La masturbación es pecado?

julio 31, 2026
Masturbación: ¿es pecado?
Esta lectura forma parte de la guía Matrimonio y sexualidad.

Si llegaste aquí buscando qué dice la Biblia sobre la masturbación, es probable que no vengas con curiosidad teológica sino con una lucha encima. Con culpa después de caer, con la duda de si Dios está decepcionado, con la pregunta de si esto te aleja de Él. Esta pregunta merece una respuesta seria, sin rodeos y sin morbo.

En este estudio vamos a ver con honestidad lo que la Biblia dice y lo que no dice, qué pasó con Onán en Génesis 38, qué principios sí aplican a esta lucha, cómo distinguir la culpa que aplasta de la convicción que restaura, y un camino práctico para salir. Empecemos por la pregunta ¿La masturbación es pecado?.

¿Qué dice la Biblia sobre la masturbación?

La Biblia no menciona la masturbación por nombre en ningún versículo, ni en el Antiguo Testamento ni en el Nuevo. No hay un mandamiento que diga “no te masturbarás”, y ser honestos con eso es el punto de partida de cualquier estudio. Lo que la Biblia sí hace es hablar con detalle de la sexualidad, del deseo, del dominio propio y del corazón, y ahí es donde podemos encontrar la respuesta.

¿Por qué la Biblia no menciona la masturbación?

El silencio llama la atención, porque la Biblia no es tímida con la sexualidad. Levítico regula prácticas sexuales con nombre propio, Proverbios describe la seducción de una adúltera escena por escena (Proverbios 7:6-23), y Pablo responde preguntas íntimas de parejas casadas en 1 Corintios 7. Un libro así de directo pudo nombrar la masturbación, y no lo hizo.

Ese silencio nos deja dos caminos equivocados y uno correcto. El primer error es concluir que, como no está nombrada, a Dios no le importa nada de lo que la rodea. El segundo error es el contrario, inventar una condena con versículos sacados de contexto, como se ha hecho por siglos con la historia de Onán. El camino correcto es el que Jesús usaba con los fariseos, ir del acto aislado al corazón que lo produce (Mateo 15:18-19).

Por eso este estudio no te va a dar un reglamento de una línea. Te va a dar los principios con los que la Biblia examina cualquier área de la sexualidad, para que puedas ponerlos sobre tu situación concreta delante de Dios. Pero antes hay que desmontar el versículo que más se ha usado mal en este tema. ¿Qué pasó exactamente con Onán?

la historia de Onan en Genesis 38 habla de la masturbacion

¿La historia de Onán en Génesis 38 habla de la masturbación?

No. La historia de Onán no trata de la masturbación, y leerla completa lo deja claro. Durante siglos se usó Génesis 38 para condenar este tema, al punto de que en varios idiomas se inventó la palabra “onanismo”. Pero el texto juzga otra cosa, y entenderla te va a servir para leer toda la Biblia mejor.

Y sabiendo Onán que la descendencia no había de ser suya, sucedía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, vertía en tierra, por no dar descendencia a su hermano. Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y a él también le quitó la vida.

Génesis 38:9-10 (RV1960)

Qué era el levirato y por qué existía

Para entender el juicio hay que entender la costumbre que Onán estaba violando. Se llama levirato, del latín levir, cuñado, y quedó escrita después en la ley de Moisés, “cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo… su cuñado se llegará a ella, y la tomará por su mujer… y el primogénito que ella diere a luz sucederá en el nombre de su hermano muerto, para que el nombre de éste no sea borrado de Israel” (Deuteronomio 25:5-6).

En aquel mundo, una viuda sin hijos quedaba en la posición más desprotegida que existía. No heredaba, no tenía quién la sostuviera en la vejez, y el nombre de su esposo desaparecía de la historia familiar. El levirato era la red de protección; el hermano del difunto le daba un hijo que heredaba la parte del muerto y la cuidaba a ella. Era una ley de justicia para la mujer y para la memoria del hermano.

Por qué Dios juzgó a Onán

Ahora mira lo que Onán hizo con esa ley. Er, su hermano mayor, había muerto, y Tamar quedó viuda. Onán aceptó públicamente el deber de darle descendencia, con todo lo que eso significaba de respeto ante la familia. Pero el texto dice que él sabía que ese hijo no contaría como suyo, y que la herencia del primogénito iría al nombre de su hermano.

la masturbacion es pecado los principios que la Biblia si da

Entonces montó un engaño sostenido. El verbo hebreo está en forma repetitiva, “sucedía que cuando se llegaba”, es decir, una y otra vez. Onán usaba a Tamar sexualmente, cobraba delante de todos el crédito de estar cumpliendo, y en el momento decisivo le negaba el hijo que era su protección legal. Si Er no tenía heredero, la doble porción de la herencia pasaba a Onán. Su pecado fue avaricia, explotación de una viuda y burla de un compromiso hecho ante Dios y la familia.

Por eso usar este pasaje contra la masturbación es mal manejo del texto. Dios no juzgó un acto físico aislado; juzgó a un hombre que convirtió el cuerpo de su cuñada en instrumento de su codicia. Quitado ese versículo del debate, la pregunta sigue en pie y hay que responderla con los pasajes que sí hablan del deseo. ¿Con qué principios examina la Biblia esta lucha?

¿La masturbación es pecado? Los principios que la Biblia sí da

La Biblia no responde esta pregunta con una regla, pero sí con tres principios que examinan lo que ocurre alrededor del acto, la lujuria que suele alimentarlo, el dominio que va tomando sobre ti, y el propósito para el que Dios diseñó tu sexualidad. Míralos uno por uno y deja que cada uno te haga su pregunta.

Mateo 5:28, el problema no empieza en el cuerpo sino en el corazón

Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

Mateo 5:27-28 (RV1960)

Jesús dijo esto en el Sermón del Monte, corrigiendo una religiosidad que medía el pecado solo por actos externos consumados. El verbo griego que usó es epithyméo, desear con intención, quedarse mirando para alimentar el deseo. No habla de la atracción involuntaria que llega y se va; habla de la mirada que se detiene y convierte a una persona en objeto de consumo mental.

Aquí está el centro del tema. La masturbación casi nunca ocurre con la mente en blanco; suele alimentarse de imágenes, de recuerdos, de fantasías con personas concretas, y hoy sobre todo de pornografía. Y sobre eso Jesús no guardó silencio. Codiciar a una persona en el corazón ya es adulterio delante de Dios, con pantalla o sin pantalla. Si el acto depende de la lujuria para existir, el acto queda alcanzado por estas palabras.

tu cuerpo es templo del Espiritu Santo 1 Corintios 6:18

Nota también la seriedad con que Jesús siguió, “si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo” (Mateo 5:29). Es lenguaje figurado, nadie en la iglesia primitiva se sacó un ojo, pero la figura enseña algo concreto, con la lujuria se corta drástico, no se negocia. Ese principio va a volver cuando hablemos del camino práctico.

1 Corintios 6:12, el criterio del dominio

Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.

1 Corintios 6:12 (RV1960)

Pablo escribió esto a Corinto, una ciudad portuaria famosa en todo el imperio por su libertinaje sexual. Los corintios repetían un eslogan, “todas las cosas me son lícitas”, y Pablo lo cita para responderlo. En griego hay un juego de palabras que la traducción no deja ver, éxestin, es lícito, y exousiasthésomai, ser dominado, comparten raíz. Lo que dices que está bajo tu autoridad puede terminar siendo tu autoridad.

Este criterio te hace una pregunta que no necesita teólogos, ¿quién manda aquí? Si puedes dejarlo y no lo dejas, si lo intentas y vuelves una y otra vez sin poder parar, si organizas momentos del día alrededor de esto, ya no estás ante un hábito neutro. Estás ante algo que te domina, y Pablo dice que el creyente no se deja dominar de ninguna cosa, ni siquiera de las discutibles.

Fíjate que este principio funciona sin resolver el debate teórico. Aunque alguien sostuviera que el acto en sí es neutro, el dominio no lo es. La esclavitud a un deseo es en sí misma la señal de que algo se torció, porque el fruto del Espíritu incluye templanza, dominio propio (Gálatas 5:23).

1 Tesalonicenses 4:3-5, para qué diseñó Dios tu sexualidad

Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios.

1 Tesalonicenses 4:3-5 (RV1960)

Este pasaje pone la sexualidad dentro de un proyecto, la santificación, que es el proceso por el cual Dios te va apartando para Él. La sexualidad, en el diseño bíblico, no es una función individual de desahogo; es un lenguaje de entrega entre dos personas dentro del pacto del matrimonio, “serán una sola carne” (Génesis 2:24). Por diseño, apunta hacia otra persona a la que te entregas, no hacia ti mismo.

culpa o conviccion como te habla Dios despues de una caida

La masturbación entrena el deseo en la dirección contraria, hacia la gratificación inmediata, sin entrega, sin otro, sin pacto. Ese entrenamiento tiene consecuencias; muchos matrimonios cargan hoy las secuelas de años de sexualidad en solitario ligada a la pornografía. Sobre este diseño del pacto y sus tiempos escribí un estudio completo que te recomiendo, ¿es pecado vivir juntos antes de casarse?, porque responde la misma pregunta de fondo, para qué diseñó Dios la unión entre un hombre y una mujer.

Tres principios, tres preguntas, ¿hay lujuria alimentando esto?, ¿me domina?, ¿hacia dónde está entrenando mi deseo? Para la mayoría de personas que buscan esta respuesta con la conciencia inquieta, la respuesta honesta a la primera pregunta ya define el asunto. Y eso nos lleva al pasaje donde Pablo explica por qué tu cuerpo está incluido en tu vida con Dios.

Tu cuerpo es templo del Espíritu Santo, qué significa 1 Corintios 6:18-20

Significa que para Dios tu cuerpo no es el envoltorio del alma, sino el lugar donde Él habita, y por eso lo que haces con tu cuerpo le pertenece a tu vida espiritual. Pablo lo escribió en el mismo capítulo del criterio del dominio, y es el argumento más alto de toda la Biblia sobre la sexualidad.

Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

1 Corintios 6:18-20 (RV1960)

Qué entendía un corintio al oír la palabra templo

La palabra griega que Pablo eligió es naós, y no es la palabra genérica para el edificio del templo, que era hierón. Naós nombraba el santuario interior, el cuarto donde se creía que la deidad habitaba, el lugar santísimo. En Jerusalén, a ese cuarto entraba un solo hombre, una sola vez al año, con sangre de sacrificio (Hebreos 9:7).

como dejar la masturbacion segun la Biblia

Pablo les dice a los corintios, y te dice a ti, ese cuarto ahora es tu cuerpo. El Espíritu de Dios no visita tu cuerpo los domingos; habita en él. Y agrega la razón, “habéis sido comprados por precio”. La palabra evoca el mercado de esclavos de Corinto, donde se pagaba un rescate para libertar a alguien. El precio de tu cuerpo fue la cruz. Por eso tu sexualidad no es un tema aparte de tu fe; es mayordomía de algo que costó la sangre de Cristo.

El diseño completo, el deseo tiene un destino

Este pasaje también corrige un malentendido frecuente, pensar que la Biblia ve el deseo sexual como algo sucio. Es lo contrario. Dios creó el deseo y le puso un destino, el pacto del matrimonio, donde tiene un libro entero que lo celebra, el Cantar de los Cantares, y un mandato de generosidad mutua, “el marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido” (1 Corintios 7:3).

El problema nunca fue el deseo; es el deseo sacado de su cauce, como un río que en su lecho da vida y desbordado arrasa. Dentro del matrimonio, la sexualidad forma parte de un orden completo de entrega mutua que la Biblia describe con detalle; de ese orden hablo en el estudio sobre la sumisión bíblica de la esposa, donde se ve que el diseño de Dios para la pareja es de honra en las dos direcciones, nunca de uso del otro.

Hasta aquí los principios. Pero sé que muchos no llegan a este artículo buscando teología, sino cargando el peso de haber caído anoche. Y ahí la Biblia tiene algo que decirte que quizás nadie te ha dicho, no toda voz que te acusa viene de Dios. ¿Cómo distinguirlas?

Culpa o convicción, cómo te habla Dios después de una caída

Dios te habla después de una caída para levantarte y llevarte de vuelta a Él; la voz que solo te aplasta, te avergüenza y te aleja no es la suya. La Biblia distingue estas dos voces con nombres distintos, y aprender a diferenciarlas puede cambiar tu manera de luchar.

Romanos 8:1, la voz que restaura

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.” (Romanos 8:1).

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Mira dónde está escrita esa frase. Viene justo después de Romanos 7, el capítulo donde Pablo describe su propia guerra interna, “no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago” (Romanos 7:19). Es el retrato exacto de cualquiera que ha prometido no volver a caer y cayó. Y la primera palabra que Dios pone después de ese retrato no es un castigo; es “ninguna condenación”.

A Satanás la Escritura lo llama “el acusador de nuestros hermanos” (Apocalipsis 12:10), y su acusación tiene un patrón que puedes aprender a reconocer. Es vaga, te ataca a ti y no al pecado, “eres un asco, siempre serás así, no vuelvas a orar hasta que estés limpio”. La convicción del Espíritu Santo es lo opuesto, señala algo concreto y te empuja hacia Dios, no lejos de Él, “esto que hiciste te está dañando; ven, hablemos, salgamos de aquí”.

2 Corintios 7:10, las dos tristezas

Pablo les puso nombre a las dos experiencias, “porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte” (2 Corintios 7:10). Las dos duelen igual al principio; se distinguen por lo que producen. Una te lleva a confesar y cambiar; la otra te deja rumiando tu vergüenza, escondido, más lejos de Dios y más cerca de la próxima caída.

Esto importa en esta lucha por una razón práctica. El ciclo típico es caída, vergüenza, aislamiento, y el aislamiento prepara la siguiente caída, porque nadie pelea bien escondido. La culpa que aplasta no es santidad; es combustible del ciclo. La convicción, en cambio, rompe el ciclo porque te saca del escondite. Y salir del escondite es exactamente el primer paso del camino práctico que la Biblia propone.

¿Cómo dejar la masturbación según la Biblia?

La Biblia no da una técnica de fuerza de voluntad; da un camino de cuatro movimientos que aparecen una y otra vez en la Escritura, llevar la lucha a Dios sin esconderla, cortar los detonantes, huir acompañado y llenar la mente de otra cosa. Ninguno funciona solo; juntos, sostienen a miles de creyentes que ya salieron de esto.

Lleva la lucha a Dios sin esconderla

El primer movimiento contradice el instinto. Después de caer, el instinto dice aléjate de Dios hasta que pases la vergüenza, como Adán entre los árboles (Génesis 3:8). La Escritura dice lo contrario, “el que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia” (Proverbios 28:13). Fíjate en el orden del versículo, la misericordia no llega al que nunca cae, sino al que deja de encubrir.

orar para dejar un pecado segun la Biblia

Hebreos añade la razón por la que puedes acercarte sin miedo, “no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia” (Hebreos 4:15-16). Jesús conoció la tentación por dentro, en un cuerpo humano con deseos humanos. No le llevas tu lucha a un juez que no entiende; se la llevas a alguien que fue tentado y te espera con gracia.

En la práctica, esto es orar en el peor momento, no en el mejor. Orar antes de la tentación pidiendo ayuda, y orar después de la caída sin esperar a “sentirte digno”. El que solo ora limpio, ora poco.

Job 31:1, corta los detonantes con un pacto

“Hice pacto con mis ojos; ¿cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?” (Job 31:1).

Job vivió siglos antes que Jesús, y llegó por su cuenta a la misma conclusión del Sermón del Monte, la batalla se gana o se pierde en los ojos, antes de llegar al cuerpo. Y nota la herramienta que usó, un pacto, una decisión tomada por adelantado, en frío, no una resistencia improvisada en caliente. Nadie gana esta pelea negociando en el momento de la tentación; se gana horas antes, decidiendo qué no vas a mirar.

Tu pacto con los ojos hoy tiene forma concreta, y tú sabes cuál es. Para la mayoría es el celular en la cama, las cuentas que sigues sabiendo lo que publican, la pornografía con nombre y sitio. Aplícale la cirugía figurada de Mateo 5:29, corta drástico, celular fuera del cuarto en la noche, filtros de contenido, cuentas eliminadas. Si te parece exagerado, recuerda que Jesús usó la imagen de sacarse un ojo; en esta área lo drástico es lo normal.

2 Timoteo 2:22, huye y acompáñate

“Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor.” (2 Timoteo 2:22).

la gracia de Dios segun la Biblia

Pablo le escribió esto a Timoteo, un pastor joven, y el versículo tiene dos verbos y una compañía. Huye, sigue, y “con los que”. Contra la tentación sexual la Biblia nunca recomienda quedarse a demostrar fuerza; recomienda correr. Así ganó José cuando la esposa de Potifar lo agarró del manto, “dejó su ropa en las manos de ella, y huyó” (Génesis 39:12). Perdió la ropa y ganó la batalla.

Pero el detalle que casi todos pasan por alto es el final del versículo, “con los que de corazón limpio invocan al Señor”. La huida es en grupo. Esta lucha pierde la mitad de su fuerza el día que deja de ser secreta, y para eso está Santiago 5:16, “confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados”. Nota que el versículo une confesión y sanidad; hay heridas que no sanan en secreto.

En concreto, busca a una persona de tu mismo sexo que conozca la Palabra y te hable con honestidad, y cuéntale la lucha completa, sin versión suavizada. No para que te vigile como un policía, sino para orar el uno por el otro y poder escribirle en el momento de la tentación. La vergüenza de contarlo la primera vez es el precio de entrada; del otro lado, la tentación pesa la mitad.

Filipenses 4:8, llena la mente en lugar de solo vaciarla

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” (Filipenses 4:8).

Este versículo corrige la estrategia que casi todos intentan primero, pelear a punta de “no pensar en eso”. La mente no funciona así; no puede dejar un pensamiento sin agarrar otro. Por eso Pablo no dice “no penséis en lo impuro”, dice “en esto pensad”, y da una lista para llenar el espacio. La pureza no es un vacío que defiendes; es una mente ocupada en otra cosa.

Aterrízalo a tus horas de riesgo, que suelen ser las de aburrimiento, soledad y madrugada. Llénalas por adelantado, la Palabra a la mano, música que te lleve a Dios, ejercicio, servir a alguien, salir del cuarto. El deseo sexual también baja su presión cuando el cuerpo está cansado de cosas buenas y la mente tiene material limpio que rumiar.

perseverancia espiritual segun la Biblia

1 Juan 1:9, la gracia para volver a empezar

Queda la pregunta que decide si perseveras, ¿qué pasa cuando vuelvas a caer? Porque en un proceso así suele haber recaídas, y la Escritura ya lo tenía previsto, “si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9). El versículo no dice “si confesamos una vez”; el verbo describe una práctica continua. La confesión es el camino de vuelta, todas las veces que haga falta.

Y ese mismo Juan escribió el propósito de su carta dos versículos después, “hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Juan 2:1). Las dos frases juntas son el equilibrio exacto, la meta es no pecar, y la caída tiene abogado. Con ese respaldo se pelea distinto, sin pánico y sin rendirse.

Guarda estos pasajes donde los veas seguido; son tu equipo para los días difíciles, Proverbios 28:13 para salir del escondite, Job 31:1 para el pacto con los ojos, Génesis 39:12 para huir a tiempo, Santiago 5:16 para no pelear solo, Filipenses 4:8 para llenar la mente, 1 Juan 1:9 para volver a empezar. Cada uno responde a un momento distinto de la misma semana.

Preguntas frecuentes sobre la masturbación y la Biblia

¿Dónde habla la Biblia de la masturbación?

En ningún versículo aparece la palabra ni una descripción directa del acto. El pasaje que se ha usado históricamente, la historia de Onán en Génesis 38:8-10, trata del levirato, el deber de darle descendencia a la viuda de un hermano muerto; Onán fue juzgado por explotar a Tamar y negarle por avaricia la protección que la ley le daba, no por un acto sexual en solitario. Los pasajes que sí tocan el tema de fondo son los que hablan de la lujuria (Mateo 5:28), del dominio propio (1 Corintios 6:12) y del cuerpo como templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:18-20).

¿Es pecado masturbarse sin ver pornografía ni fantasear?

La Biblia no da un versículo que responda ese caso exacto, y por honestidad hay que decirlo. Lo que sí da son criterios para examinarlo delante de Dios, ¿de qué se alimenta el acto, puede existir sin ninguna forma de lujuria?, ¿te domina o puedes dejarlo (1 Corintios 6:12)?, ¿hacia dónde entrena tu deseo, hacia la entrega o hacia ti mismo (1 Tesalonicenses 4:3-5)? Y queda el criterio de la conciencia, “todo lo que no proviene de fe, es pecado” (Romanos 14:23); si no puedes hacerlo con la conciencia limpia delante de Dios, para ti no es camino.

preguntas frecuentes sobre la masturbacion y la Biblia

¿Dios perdona la masturbación?

Sí. Ningún pecado sexual queda fuera del alcance de 1 Juan 1:9, “si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. En la lista de pecados de Corinto, que incluye varios sexuales, Pablo escribió después “y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados” (1 Corintios 6:11); en esa iglesia había personas restauradas de todo lo que la lista nombra. La condenación que te dice que ya no tienes arreglo no viene de Dios (Romanos 8:1); la convicción de Dios señala el pecado y te llama a volver.

¿Cómo dejar la masturbación y la pornografía?

El camino bíblico combina cuatro movimientos. Primero, llevar la lucha a Dios sin esconderla, orando antes de la tentación y después de la caída (Proverbios 28:13; Hebreos 4:16). Segundo, cortar los detonantes con decisiones tomadas en frío, el pacto con los ojos de Job 31:1 aplicado al celular, los filtros y las cuentas que alimentan la lujuria. Tercero, huir de la situación de tentación y buscar a alguien de confianza para confesar y orar juntos (2 Timoteo 2:22; Santiago 5:16). Cuarto, llenar la mente y las horas de riesgo con lo que Filipenses 4:8 describe, en lugar de pelear con la mente vacía. Las recaídas se tratan con 1 Juan 1:9, confesar y volver a empezar.

Lo que puedes hacer hoy

Empieza por donde empieza la misericordia según Proverbios 28:13, dejando de encubrir. Hoy, antes de dormir, nómbrale a Dios esta lucha con palabras claras, sin eufemismos, y dile lo que le dijo el padre del muchacho a Jesús, “creo; ayuda mi incredulidad” (Marcos 9:24). No esperes a estar limpio para orar; ora para limpiarte.

Y toma una sola decisión en frío, tu versión del pacto de Job 31:1. Puede ser el celular fuera del cuarto esta noche, o borrar la cuenta que sabes cuál es, o escribirle a esa persona de confianza para contarle. Una decisión concreta hoy vale más que diez propósitos generales de año nuevo.

lo que puedes hacer hoy segun la Biblia

Te dejo una pregunta para esta semana. Cuando caes, ¿la voz que escuchas después te empuja hacia Dios o lejos de Él, y a cuál de las dos le has estado creyendo? Si este estudio te sirvió, compártelo con alguien que está peleando esta batalla en silencio; puede ser la puerta para que deje de pelearla solo.

Sigue estudiando: la sexualidad se entiende completa dentro del diseño de Dios para el pacto. Continúa con ¿Es pecado vivir juntos antes de casarse? y con La sumisión bíblica de la esposa.

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