
Israel en la profecía bíblica y la higuera es la conversación que nace de cuatro versículos de Mateo 24, donde Jesús compara la cercanía de su regreso con una higuera que echa hojas y añade que “no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca”. Millones de personas leyeron en esa frase un reloj puesto en marcha el 14 de mayo de 1948, cuando se fundó el Estado de Israel.
Ese cálculo produjo libros que vendieron millones de ejemplares y una pregunta que hoy sigue apareciendo en Google, ¿estamos en la última generación? Vamos a estudiar el pasaje en su contexto, con las predicciones que ya vencieron y con un detalle de Lucas 21 que casi nadie menciona.

¿Qué significa la parábola de la higuera en Mateo 24:32-35?
La parábola de la higuera es una comparación agrícola que Jesús usó para enseñar a reconocer la proximidad de un acontecimiento, no para entregar una fecha. Su lógica es sencilla, así como las hojas nuevas de una higuera anuncian que el verano ya viene, un conjunto de señales anuncia que el regreso del Hijo del Hombre está a las puertas.
De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.
Mateo 24:32-34 (RV1960)
Fíjate en la condición que Jesús pone antes de la conclusión, “cuando veáis todas estas cosas”. No dice cuando veáis una cosa, ni cuando veáis la higuera. Dice todas. La señal no es un evento aislado que se pueda fechar en un calendario; es un conjunto que Él venía describiendo desde el versículo 4.
El discurso del Monte de los Olivos: el contexto que casi siempre se salta
La parábola de la higuera es la respuesta a una pregunta muy concreta hecha en el Monte de los Olivos. Jesús salía del templo de Jerusalén y los discípulos, orgullosos, le señalaron los edificios. La respuesta que recibieron los dejó helados, “no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada” (Mateo 24:2).
Qué escuchaban los discípulos cuando Jesús decía “higuera”
Cuando Jesús nombró la higuera, sus oyentes pensaron en un detalle botánico que a un lector urbano se le escapa. En la tierra de Israel casi todos los árboles frutales son de hoja perenne, y la higuera es de las pocas especies que pierde toda su hoja y queda desnuda durante meses. Por eso funcionaba como calendario natural. Cuando el resto del paisaje no dice nada, la higuera cambia; su rama se ablanda, se llena de savia y saca hojas, y cualquier campesino sabía que faltaban semanas para el calor. Jesús eligió el único árbol del entorno que servía para medir el tiempo sin números.
¿La higuera representa a Israel en la Biblia?
La higuera sí aparece varias veces en el Antiguo Testamento como imagen del pueblo de Israel. Lo que está en discusión no es el símbolo, sino si Jesús lo estaba usando en ese sentido en Mateo 24.
Oseas 9:10 y Jeremías 24: la higuera como imagen del pueblo
El texto que más se cita es Oseas, “como uvas en el desierto hallé a Israel; como la fruta temprana de la higuera en su principio vi a vuestros padres” (Oseas 9:10). Encontrar higos tempranos era hallar algo delicioso fuera de temporada; esa es la ternura del versículo. La comparación describe cómo Dios miró a Israel, no anuncia ninguna fecha futura. Jeremías 24 usa las dos cestas de higos, buenos y malos, para describir el estado del pueblo ante el destierro.
La higuera estéril de Lucas 13 y la higuera maldecida de Mateo 21
Jesús mismo usó la higuera con ese sentido en dos ocasiones, y las dos están antes de Mateo 24, lo que refuerza el argumento de quienes leen la parábola como una referencia a Israel. En Lucas 13 un hombre lleva tres años buscando fruto en su higuera sin encontrarlo, ordena cortarla y el viñador intercede, “señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone” (Lucas 13:8). Un plazo adicional para dar fruto.

¿Qué significa “no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca”?
Mateo 24:34 tiene tres lecturas principales entre estudiosos que creen en la autoridad de la Escritura, y ninguna de las tres es una ocurrencia moderna. La palabra griega traducida como generación es genea, y de cómo se entienda depende todo lo demás.
Las tres lecturas de “esta generación” en Mateo 24:34
La primera lectura es la histórica. Jesús había usado genea repetidas veces para referirse a los contemporáneos que lo escuchaban, “generación mala y adúltera demanda señal” (Mateo 12:39), “¿hasta cuándo he de estar con vosotros, oh generación incrédula?” (Mateo 17:17). Bajo esta lectura, lo que ocurriría dentro de esa vida es la destrucción del templo del año 70, cumplida al pie de la letra.
La segunda lectura entiende genea como raza o linaje. En ese caso Jesús estaría prometiendo que el pueblo judío no desaparecerá antes de que se cumpla todo lo anunciado, algo notable si se piensa en cuántos imperios intentaron borrarlo. El sentido existe en el griego, aunque es minoritario en el uso del propio Mateo.
La tercera es la lectura futurista, la que sostiene la interpretación de 1948. Aquí “esta generación” es la que verá comenzar las señales, y la parábola de la higuera marcaría el arranque del conteo. De las tres, es la única que permite hacer cuentas, y por eso es la que produjo fechas.
El Salmo 90:10 y los cálculos de 40, 70 y 80 años
Los números salen de un salmo atribuido a Moisés, “los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años” (Salmo 90:10). De ahí salieron el 70 y el 80; el 40 viene de los años que la generación del éxodo pasó en el desierto (Números 14:33-34). Pero el Salmo 90 no habla de escatología, es una oración sobre lo corta que es la vida.
¿Israel en 1948 fue el cumplimiento de la profecía de la higuera?
La interpretación popular dice que sí, y su lógica es ordenada. La higuera es Israel; el árbol quedó seco cuando el pueblo fue disperso; la rama se enterneció el 14 de mayo de 1948; a partir de esa fecha corre “esta generación” del versículo 34, y con 40, 70 u 80 años se obtiene un rango para el regreso de Cristo.
La lógica de 1948 + 40 años y por qué convenció a millones
Sobre esa base se armaron las cuentas. 1948 más 40 daba 1988, y como la interpretación mayoritaria en ese ambiente colocaba el arrebatamiento antes de un período de siete años de tribulación, había que restar siete, con lo que la fecha se acercaba aún más. El estudio completo de ese punto lo tienes en el rapto de la iglesia y cuándo ocurrirá.
Las fechas que ya vencieron: Hal Lindsey, Whisenant y Harold Camping
El caso más conocido es el de Hal Lindsey. Su libro La agonía del gran planeta Tierra (1970) vendió unos 35 millones de ejemplares. Sugirió que la generación de 1948 vería el desenlace y que el arrebatamiento podía ocurrir antes de 1988. Murió en 2024 sin que esas fechas se cumplieran. Edgar Whisenant, ingeniero de la NASA, distribuyó millones de copias de un folleto que anunciaba el arrebatamiento para septiembre de 1988, y Harold Camping anunció el juicio final para mayo de 2011 con vallas publicitarias en varios países.
Estos casos no son anécdotas para burlarse de nadie. Muestran el costo de convertir una parábola sobre proximidad en una operación aritmética. Cada fecha fallida dejó personas arruinadas, familias divididas y gente que se alejó de la fe. Sobre por qué el texto cierra la puerta al cálculo, ve “nadie sabe el día ni la hora”.

Lucas 21:29 y “la higuera y todos los árboles”
Lucas registra la misma parábola de la higuera con tres palabras adicionales que la mayoría de las predicaciones sobre 1948 no menciona, y que acotan el sentido del ejemplo. Su versión dice, “mirad la higuera y todos los árboles. Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca” (Lucas 21:29-30).
“La higuera y todos los árboles.” Si la higuera fuera un código exclusivo para Israel, la frase se vuelve difícil de sostener, porque Jesús amplía la ilustración a cualquier árbol que brote. La ampliación deja clara la naturaleza del ejemplo: observación de la naturaleza, el tipo de conocimiento que cualquier persona tiene sin un mapa profético.
Qué hacer con este dato sin descartar el símbolo
Lucas 21:29 no prueba que Israel esté fuera del plan de Dios, ni que la restauración de 1948 carezca de significado. Lo que hace es debilitar una identificación exclusiva, es decir, la idea de que la higuera de la parábola solo puede significar la nación de Israel y nada más. Cuando un mismo episodio aparece en varios evangelios, la versión más amplia acota los sentidos posibles de la más breve.
¿Estamos en la última generación según la Biblia?
Nadie puede afirmar con certeza que esta sea la última generación, y quien diga lo contrario está reclamando una información que Jesús se reservó de manera explícita. Lo que sí puede decirse es otra cosa, y no es poco: el Nuevo Testamento enseña que desde la resurrección vivimos en “los postreros días”, y que la actitud correcta en esa etapa es la espera activa.
El día de Pentecostés, cuando la multitud preguntó qué estaba pasando, Pedro explicó el fenómeno citando a Joel, “y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne” (Hechos 2:17). Está diciendo que esos días ya habían comenzado, ahí mismo, en el siglo I. La carta a los Hebreos abre igual, Dios “en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo” (Hebreos 1:2), y Juan escribe “hijitos, ya es el último tiempo” (1 Juan 2:18). Cada generación cristiana, desde la primera, ha sido una generación que podía ver el regreso.
- Se puede afirmar que Cristo va a volver, promesa repetida por Él, por los ángeles en la ascensión (Hechos 1:11) y por los apóstoles.
- Se puede afirmar que el regreso está más cerca hoy que ayer, porque el tiempo avanza en una sola dirección, “ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos” (Romanos 13:11).
- No se puede afirmar el año, ni la década, ni la generación exacta, porque Mateo 24:36 lo niega dos versículos después de la higuera.

¿Qué dice la Biblia sobre el futuro de Israel fuera de Mateo 24?
La Biblia habla del futuro de Israel con más claridad en Romanos 9 a 11 que en la higuera. Pablo escribe con dolor por “mis parientes según la carne” (Romanos 9:3) y responde a su propia pregunta, ¿desechó Dios a su pueblo?, con un “en ninguna manera” (Romanos 11:1). El olivo, las ramas injertadas y la frase “todo Israel será salvo” van en todo Israel será salvo en Romanos 11.
Detrás de casi toda discusión sobre la higuera hay además dos escuelas de interpretación operando en silencio. El dispensacionalismo entiende que Dios trabaja con dos pueblos y dos programas, Israel y la iglesia; la teología del pacto lee la Biblia como una sola historia de un solo pueblo bajo pactos sucesivos. Conocer ambas explica por qué dos personas leen el mismo versículo y sacan conclusiones opuestas, y lo tratamos en dispensacionalismo y teología del pacto.
Preguntas frecuentes sobre Israel en la profecía bíblica y la higuera
¿Cuántos años dura una generación bíblica según la Biblia?
La Biblia no fija una duración única para una generación. El Salmo 90:10 dice que los días de nuestra edad son setenta años, y ochenta en los más robustos, pero está describiendo la vida humana, no midiendo profecías. El número 40 procede de los años que la generación del éxodo pasó en el desierto (Números 14:33-34). En Génesis 15:16 una “cuarta generación” abarca cuatrocientos años, lo que da unos cien años por generación. Con cifras tan distintas en la propia Escritura, cualquier cálculo basado en una duración fija apoya lo que quien calcula ya quería concluir.
¿La higuera de Mateo 24 es Israel?
Puede serlo, y hay base para pensarlo, porque la higuera representa al pueblo en Oseas 9:10, Jeremías 24 y en las escenas de Lucas 13:6-9 y Mateo 21:19. Pero Mateo 24:32 no lo dice, y Lucas 21:29 registra la misma parábola como “la higuera y todos los árboles”, lo que muestra que el punto de comparación era el brote y no la especie. La conclusión prudente es que la identificación con Israel es una interpretación posible, no un dato del texto, y por eso no sirve de base para calcular fechas.
¿Fue 1948 el cumplimiento de una profecía bíblica?
Que un pueblo disperso durante casi diecinueve siglos volviera a tener Estado y recuperara su idioma es un hecho histórico sin comparación, y muchos cristianos lo relacionan con Ezequiel 37, donde Dios promete traer a su pueblo de vuelta a su tierra. Lo que no puede hacerse es tratar esa fecha como el inicio de un conteo hacia el regreso de Cristo, porque ningún texto bíblico le asigna esa función. Ezequiel 37 describe además una segunda etapa, la del Espíritu puesto en ellos (Ezequiel 37:14), que sigue pendiente.
¿Es pecado tratar de calcular la fecha del fin del mundo?
Estudiar profecía no es pecado; la Biblia dedica capítulos enteros al tema y llama bienaventurado al que lee y guarda las palabras de Apocalipsis (Apocalipsis 1:3). Anunciar una fecha es otra cosa, porque contradice a Jesús, que dijo que ni los ángeles ni el Hijo la conocían (Marcos 13:32), y porque quien habla presumiendo lo que Dios no dijo entra en el terreno que Deuteronomio 18:22 describe con dureza. Las consecuencias tampoco son abstractas: hubo personas que vendieron sus casas confiando en esos anuncios.
Lo que puedes hacer hoy
Lee completo el discurso del Monte de los Olivos de una sentada, Mateo 24 y 25 juntos, sin comentarios al lado. Verás que la proporción del texto habla por sí sola: unos pocos versículos describen señales y capítulos enteros describen cómo vivir mientras tanto.
Si alguien te llega con una fecha, con un cálculo o con un video que asegura tener el año exacto, ya tienes con qué responder: Mateo 24:36 está dos versículos después de la higuera que esa persona está citando.
Te dejo una pregunta para esta semana. Si Cristo volviera este viernes sin aviso previo, ¿qué encontraría haciendo, y qué cosa de tu lista de pendientes con Dios y con la gente moverías al lunes? Si este estudio te aclaró el tema, compártelo con quien anda inquieto por las fechas que circulan.
Sigue estudiando: continúa con El rapto de la iglesia, ¿cuándo ocurrirá? y con Señales del fin del mundo según la Biblia
