
¿Hay evidencia arqueológica de Sodoma y Gomorra? La respuesta honesta es que sí existen yacimientos destruidos por fuego en la región que describe Génesis, y que ninguno ha sido identificado de forma concluyente con las ciudades del relato. Hay candidatos excavados y publicados. No hay una identificación probada. Esa distinción es todo el artículo.
Cada dato de aquí va marcado en una de tres categorías: comprobado (excavado, publicado y aceptado ampliamente), discutido (publicado pero con oposición académica seria) o especulativo (hipótesis sin respaldo suficiente). Si un artículo de arqueología bíblica no hace esa separación, te está vendiendo un documental.

¿Qué zona hay que excavar según el texto?
La Biblia sitúa a Sodoma y Gomorra en la llanura del Jordán, junto al valle de Sidim, que el propio texto identifica con el mar Salado, es decir, el Mar Muerto (Génesis 14:3). El problema para la excavación es que esa referencia abarca una franja de más de setenta kilómetros y el texto no precisa si el extremo norte o el sur.
De esa ambigüedad nacen las dos hipótesis que compiten hoy. La pista más útil es Zoar, la única ciudad del relato que sobrevivió: el mapa de Madaba, mosaico del siglo VI, la ubica al extremo sureste del Mar Muerto, en la zona de Ghor es-Safi.
El detalle del paisaje también importa. Génesis 13:10 describe la llanura «como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto», o sea tierra de regadío permanente, y hoy esa franja es desierto salino. La reconstrucción completa de la geografía, con los pozos de asfalto de Génesis 14:10 y el rastro documental de Zoar, la trabajé en ¿Dónde estaban Sodoma y Gomorra?.

Bab edh-Dhra y Numeira: ¿son Sodoma y Gomorra?
Bab edh-Dhra y Numeira son dos ciudades amuralladas de la Edad de Bronce Temprana, excavadas en Jordania al sureste del Mar Muerto, ambas destruidas por fuego y abandonadas después. Son candidatos sostenidos por evidencia excavada, con un problema cronológico que sus propios defensores reconocen.
Qué se encontró: cementerio masivo y destrucción por fuego
Bab edh-Dhra fue excavada desde los años sesenta, primero por Paul Lapp y después por los equipos de Walter Rast y Thomas Schaub. Encontraron un asentamiento amurallado con un cementerio de escala poco común.
Las estimaciones publicadas hablan de miles de tumbas de pozo —las cifras citadas rondan las veinte mil— y osarios comunales de ladrillo de barro conocidos como charnel houses, cada uno con los restos de varios cientos de personas. Es un volumen muy superior al que la población local podría explicar, lo que sugiere una necrópolis regional.
El dato de la destrucción es igual de concreto: varios de esos osarios se quemaron desde arriba, con el fuego prendiendo primero en los techos, que colapsaron ardiendo hacia el interior de las cámaras.
Hay además capas de incendio en el asentamiento, y tanto Bab edh-Dhra como Numeira, a catorce kilómetros al sur, quedaron abandonadas tras el fuego, en una franja hoy desértica con evidencia previa de agricultura y viñedo.
Lo que debilita esta identificación
El primer problema es la fecha. Bab edh-Dhra suele fecharse hacia el 2350 a.C. y Numeira hacia el 2600 a.C. Quedan lejos de casi todas las cronologías propuestas para Abraham, y no fueron simultáneas, mientras el relato presenta la caída como un mismo evento.
El segundo es de escala. Numeira era un sitio modesto, más un puesto fortificado que una ciudad con reyes y alianzas militares como las de Génesis 14.
El tercero es el decisivo: no hay una sola inscripción, sello, tablilla ni objeto que nombre a Sodoma o a Gomorra en ninguno de los dos sitios. La identificación descansa por completo en la coincidencia de ubicación, tipo de destrucción y abandono. Es un argumento circunstancial.
Que estas ciudades existieron, ardieron y fueron abandonadas está comprobado; que correspondan a Sodoma y Gomorra es discutido; que el fuego que las consumió sea el de Génesis 19 es especulativo.

Tall el-Hammam: ¿la ciudad destruida por un estallido aéreo?
Tall el-Hammam es un yacimiento grande del valle del Jordán, al noreste del Mar Muerto, excavado desde 2005 bajo la dirección de Steven Collins. En 2021, un equipo publicó en Scientific Reports que la ciudad fue arrasada hacia el 1650 a.C. por un estallido aéreo cósmico tipo Tunguska.
El artículo sugirió que ese evento pudo estar detrás del relato de Sodoma. En abril de 2025, la revista retractó el trabajo.
El estudio de 2021 y lo que proponía
La propuesta tenía dos patas. La geográfica: Tall el-Hammam está en el disco norte del valle del Jordán, zona bien irrigada, y es bastante mayor que Bab edh-Dhra. La cronológica: su destrucción cae en la Edad de Bronce Media, mucho más cerca del marco temporal que muchos asignan a Abraham.
El artículo aportaba lo que presentaba como evidencia física de temperaturas extremas: cerámica con la superficie exterior fundida en vidrio, cuarzo con signos de choque, esférulas metálicas y restos óseos fragmentados, con un calor que según los autores era inalcanzable con un incendio ordinario o una guerra.
La explicación propuesta fue la explosión de un cuerpo cósmico en la atmósfera, del tipo que en 1908 derribó bosque siberiano en Tunguska. La conexión con Sodoma se planteó como una posibilidad, no como conclusión, pero la prensa la convirtió en titular en horas y durante cuatro años circuló como «la ciencia confirmó Sodoma». Nunca dijo eso.
Las críticas y la retractación de 2025
Las objeciones vinieron de dos frentes. Por el lado geológico, Scott Jaret y R. Scott Harris publicaron en 2022 un comentario cuestionando la interpretación mineralógica y geoquímica: los indicadores presentados como huella de impacto podían explicarse por procesos distintos y no cumplían los criterios diagnósticos que la disciplina exige.
Por el lado de la física, Mark Boslough —especialista en modelado de estallidos aéreos— y Ari Bruno argumentaron en 2025 que los datos se habían interpretado mediante comparaciones incorrectas con Tunguska, y que la energía y los efectos descritos no se sostenían con el modelo invocado.
El 24 de abril de 2025, Scientific Reports publicó la nota de retractación, indicando que los editores ya no tenían confianza en las conclusiones. Varios autores, entre ellos Malcolm LeCompte, manifestaron su desacuerdo.
Separa qué cayó y qué no. Lo retractado fue la explicación del estallido aéreo, no el yacimiento, que conserva su capa de destrucción documentada y su abandono posterior prolongado.
Que fue destruido violentamente está comprobado. Que la causa fuera un objeto cósmico es hoy una hipótesis retractada. Que sea Sodoma sigue siendo discutido, con oposición de arqueólogos que sostienen que la identificación se propuso antes de excavar y que la cronología del sitio tampoco cierra sin ajustes.
Un dato que fortalece la fe hoy y se retracta mañana deja a mucha gente sintiéndose engañada, no por la Biblia, sino por quien se lo presentó como algo cerrado. El mismo problema metodológico se repite casi idéntico con otro relato de Génesis, y lo revisé en ¿El diluvio fue mundial o local?

¿Cómo pudieron ser destruidas Sodoma y Gomorra?
La región del Mar Muerto es una de las pocas del planeta donde una catástrofe con fuego, azufre y sal resulta geológicamente verosímil sin invocar nada exótico: reúne actividad sísmica intensa, hidrocarburos aflorando en superficie, depósitos de azufre y montañas de sal.
Ese conjunto no se da en muchos lugares, y el texto nombra los tres materiales.
Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.
Génesis 19:24-25 (RV1960)
Tres elementos técnicos ahí. La dirección: el material cae desde los cielos. La sustancia: azufre, en hebreo goprit, mineral que arde con llama azul. La extensión: la llanura entera, no un barrio.
Una falla activa bajo la llanura
El Mar Muerto es el punto más bajo de la superficie terrestre, a más de 400 metros bajo el nivel del mar, y ocupa una depresión formada donde la placa arábiga se desplaza contra la africana. Es una falla activa, con terremotos destructivos a lo largo de toda su historia documentada.
Un sismo en terreno saturado de hidrocarburos puede fracturar los depósitos, liberar gases inflamables a presión y expulsar material a la atmósfera.
Si ese material se enciende —y en una ciudad de la Edad de Bronce había hornos, fraguas y lámparas de aceite en cada casa— lo que baja después es una lluvia de bitumen ardiendo. La hipótesis lleva más de un siglo circulando entre geólogos que trabajan la zona.
Los materiales están donde el texto dice: betún natural comercializado desde la antigüedad, nódulos de azufre casi puro en los depósitos de las terrazas, y el suelo que Deuteronomio 29:23 describe como «azufre y sal, abrasada toda su tierra», que es lo que produce la salinización de esa cuenca.
Precisión con lo que esto prueba: la verosimilitud geológica confirma que el relato describe un entorno existente con sus materiales correctos, pero no localiza las ciudades, no fecha el evento y no demuestra que ocurrió.
De esa misma zona sale la formación de sal que la tradición asocia con la esposa de Lot, un caso donde la confusión entre geología y hallazgo bíblico es constante; lo revisé en detalle en La mujer de Lot convertida en estatua de sal.
¿Existen pruebas arqueológicas de Sodoma y Gomorra?
No existe hoy una prueba arqueológica que identifique a Sodoma o a Gomorra. Existen yacimientos que encajan parcialmente con el relato y que ningún especialista descarta como candidatos, pero ninguno ha entregado la evidencia que cerraría el caso.
Lo comprobado, lo discutido y lo especulativo
- Comprobado. Ciudades amuralladas de la Edad de Bronce junto al Mar Muerto, con agricultura en zonas hoy áridas, destruidas por incendio y abandonadas: Bab edh-Dhra, Numeira y Tall el-Hammam. La región produce betún, azufre y sal, y está sobre una falla sísmica activa.
- Discutido. Si alguno de esos sitios es Sodoma. La hipótesis sur tiene a favor la geografía de Zoar y en contra la cronología; la norte, a favor el tamaño y una fecha más tardía, en contra que la identificación se planteó antes de excavar.
- Especulativo o descartado. El estallido aéreo tipo Tunguska sobre Tall el-Hammam, retractado en 2025. La columna de sal del Jebel Usdum como la esposa de Lot. Y cualquier titular del estilo «la arqueología confirmó Sodoma».
Por qué la ausencia de prueba no es prueba de ausencia
El problema es estructural. Para identificar un yacimiento con un nombre antiguo hace falta un texto hallado en el sitio que lo nombre, y en la Edad de Bronce del Levante meridional los archivos en tablilla son escasísimos: la mayoría de las ciudades excavadas de ese período siguen sin nombre confirmado.
Súmale que buena parte de la cuenca sur del Mar Muerto está bajo el agua o bajo estanques de evaporación industrial, con las capas de la Edad de Bronce cubiertas por metros de sedimento salino. El terreno donde habría que buscar no es accesible.
El balance honesto es doble. La arqueología no ha confirmado Sodoma, y quien diga lo contrario se adelanta; tampoco la ha refutado, y quien diga que el relato quedó descartado también. Hay un paisaje que encaja, ciudades quemadas que encajan parcialmente y ningún nombre escrito en piedra.
Preguntas frecuentes sobre la evidencia arqueológica
¿Se ha encontrado la ciudad de Sodoma?
No de forma confirmada. Hay dos candidatos excavados y publicados: Bab edh-Dhra, al sureste del Mar Muerto, y Tall el-Hammam, al noreste. Ambos son ciudades destruidas por fuego y abandonadas después, pero ninguno ha entregado una inscripción, sello o documento que nombre a Sodoma, y la comunidad académica no ha aceptado ninguna identificación como establecida.
¿Es cierto que un meteorito destruyó Sodoma?
Viene de un artículo de Scientific Reports de 2021 que propuso un estallido aéreo cósmico tipo Tunguska sobre Tall el-Hammam hacia el 1650 a.C. Recibió críticas metodológicas de geólogos (Jaret y Harris, 2022) y de físicos (Boslough y Bruno, 2025), y la revista lo retractó el 24 de abril de 2025. La destrucción del yacimiento está documentada; la causa cósmica es una hipótesis retractada.
¿Dónde quedarían hoy Sodoma y Gomorra?
Todos los candidatos están en Jordania: los del sur en Bab edh-Dhra y Numeira, cerca de Ghor es-Safi, donde se ubica el sitio asociado a Zoar; el del norte en Tall el-Hammam, al noreste del Mar Muerto. El Jebel Usdum o monte Sodoma, en la costa suroeste israelí, es una formación de sal que conserva el nombre por tradición, no un yacimiento de las ciudades.
¿Puede la geología explicar la destrucción sin milagro?
La cuenca del Mar Muerto tiene betún, azufre, sal y una falla sísmica activa, de modo que un terremoto con ignición de hidrocarburos produciría fuego cayendo del cielo y suelo esterilizado. Esa explicación es coherente con Génesis 19:24 y Deuteronomio 29:23, pero describe el mecanismo, no el momento ni la causa última. El texto atribuye a Dios el juicio, no el material empleado.
Lo que puedes hacer hoy
Quédate con el método antes que con el titular. Cuando leas que la ciencia confirmó un pasaje bíblico, busca quién lo publicó, quién lo revisó y si alguien respondió después.
Tall el-Hammam pasó de portada mundial en 2021 a retractación en 2025, y quien construyó su confianza sobre el titular quedó a la intemperie cuatro años después. Si mañana apareciera una tablilla con el nombre de Sodoma grabado, ¿cambiaría en algo lo que el texto te pide que entiendas?
Sigue estudiando: antes de que cayera el fuego hubo una negociación que suele leerse mal, y la desarrollé en ¿Por qué Abraham intercedió por Sodoma?; el inventario bíblico de las acusaciones contra esas ciudades está en ¿Cuál fue el pecado de Sodoma y Gomorra?; y el debate sobre cómo se ha interpretado Génesis 19 en la conversación contemporánea está en Homosexualidad y la Biblia: ¿qué dicen realmente los textos?
